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ODS 4: La Educación Como Impulso De La Agenda 2030

ODS 4: la educación como impulso de la Agenda 2030

Por Victoria de la Calle Muñoz, responsable de Proyectos de 21gramos y Más Allá de la Z

El Objetivo de Desarrollo Sostenible número 4 tiene un papel crucial para abordar los desafíos a los que se enfrenta hoy la sociedad; la educación constituye la herramienta global más efectiva para conseguir la mejora de la calidad de vida y del medio ambiente de las generaciones futuras.

Son tiempos difíciles para la educación y, aun así, somos más conscientes que nunca de su importancia y de la responsabilidad tanto de entidades públicas como privadas que conlleva «garantizar una educación inclusiva y equitativa de calidad y promover oportunidades de aprendizaje permanente para todos».

Un reciente estudio llevado a cabo por la Fundación PWC y la Fundación Seres destaca que el 92% de las empresas españolas ya está realizando acciones en este sentido, y un 96% considera que la educación es relevante para su organización. Un dato esperanzador que pone en valor una realidad incontestable: el ODS 4 tiene la capacidad de impulsar la consecución del resto de metas propuestas por Naciones Unidas para afrontar los retos del presente. Sin educación inclusiva y de calidad, no hay desarrollo sostenible posible.

Sin educación inclusiva y de calidad, no hay desarrollo sostenible posible

Desde el convencimiento de que la educación no debe ser solo el fin sino el medio para garantizar una sociedad más justa, humana y sostenible, y de que su fortalecimiento es una responsabilidad compartida, en 21gramos desarrollamos proyectos que conectan el propósito de las compañías con este ODS, sumando actores que puedan enriquecer la tarea de formar hoy a los ciudadanos del futuro.

Stay Healthy, puesto en marcha por la Fundación Quirónsalud, es un ejemplo representativo de cómo la Educación (ODS 4) y la Salud y el Bienestar (ODS 3) pueden ir de la mano.  El programa educativo conecta así la misión de la Fundación –la prevención de la salud– con los adolescentes a través de la educación.

Para ello, el proyecto, que sigue la metodología Más Allá de la Z, ha movilizado a los profesionales de la red hospitalaria, que han llevado su vocación más allá de las consultas para transmitir su conocimiento sobre hábitos saludables en nutrición, sueño y ejercicio físico directamente a alumnos de 3º de E.S.O.

Con ello, la Fundación busca atajar los problemas de salud que más sufren los adolescentes y que más efectos causan a largo plazo y, además, contribuir a acercar a los estudiantes una profesión, la del médico, en una edad en la que buscan referentes a los que parecerse y en la que existe una alta tasa de abandono escolar.

El COVID-19 ha incrementado la necesidad de iniciativas colaborativas

La crisis sanitaria ha visibilizado, todavía más, las carencias de nuestro sistema educativo en lo que se refiere a competencias digitales y recursos para llegar a cada hogar, tal y como se hacía en el aula.

Para paliar en la medida de lo posible los efectos del confinamiento, Stay Healthy ha adaptado sus contenidos y generado un área exclusiva con contenidos realizados por médicos, desde sus hogares, ofreciendo consejos sobre cómo llevar hábitos saludables durante los meses que duró el estado de alarma.

Stay Healthy generó durante los meses de abril, mayo y junio un impacto en más de 2.000 alumnos apuntados en España en 14 provincias. Y desde el equipo se prepara ya la oferta 2020-2021, que incluye un módulo de concienciación y de medidas de protección frente al coronavirus, además de sumar la temática de adicciones.

Proyectos como Stay healthy, que desde su lanzamiento ha llegado a más de 6.500 alumnos, son un ejemplo del rol que las empresas deben tomar para contribuir a la Agenda 2030, para paliar la desigualdad, contribuir al bienestar a la salud y, en definitiva, para devolver a la sociedad el beneficio que le aporta.

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